9.3.12

El juez impone el secreto del sumario a los peritos



El juez Claudio Bonadío dispuso el secreto del sumario para que los peritos  no informen a nadie acerca de los temas técnicos relacionados con el avance de la pericia.

Lo hizo, según dice la resolución, con la finalidad de evitar la propagación de resultados parciales.


Los medios periodísticos dieron a conocer el resultado de una "pericia preliminar", una vez que los expertos verificaron los últimos cuatro vagones del tren colisionado.


Preocupa al juez que con su difusión se quiera construir e imponer mediáticamente una versión que luego no se ajuste con la realidad, según dice la resolución.


Así las conclusiones de los distintos peritajes o constancias de la causa quedarían confrontadas con la “imagen mediáticamente construida” que el conjunto de la población se haya hecho.


Recuerda Bonadío la obligación de mantener reserva por parte de los peritos de todo aquello que llegue a su conocimiento como resultado de las diligencias periciales.


Trae a cuento que se produce la derogación en el principio general de publicidad de las actuaciones judiciales en la fase de investigación del proceso penal, y sostiene que dicho principio de publicidad no es aplicable.


Que la fiscalización del público, a todas las fases del proceso penal, sino tan solo al juicio oral que lo culmina y al pronunciamiento de la Sentencia, dice el magistrado.


Dice que lo que se pretende con el secreto sumarial es evitar los denominados juicios paralelos.


Que esta medida -dice Bonadío- en ningún modo obsta o entorpece la labor de los peritos de oficio o de parte, ya que sólo restringe lo que los mismos pueden comunicar a las partes respecto de los estudios parciales que se realicen para cumplir con la manda pericial.
Que con la finalidad de evitar que la propagación de resultados parciales generen confusión y sean utilizados en campañas periodísticas, resultando perjudicadas las víctimas y la población en general, se habrá de disponer el secreto de la marcha de dicha medida hasta su conclusión.


Días pasados en esta misma causa se produjo una reacción de la Asociación de Magistrados, que emitió un comunicado cuando la Presidenta de la Nación señaló por cadena oficial que esperaba que la pericia técnica  no demore más de quince días, según publicamos en este mismo Blog.
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8.3.12

Una década de progresos de la AGN


La Auditoría General de la Nación cumple 10 años de una misma línea de trabajo de este organismo que controla la actividad del Estado en la República Argentina.

Sin temor a equivocarnos podemos decir que en el año 2003 la AGN era un organismo cuya labor no se traducía en aportes sustanciales en materia de control y sus informes no tenían las características necesarias para adoptar decisiones tendientes a mejorar la gestión de gobierno.

Con el correr del tiempo, la tarea fue mejorando, tanto en la cobertura de los organizamos controlados, como en la calidad de los trabajos de auditoría y en especial en la claridad y utilidad de los informes que coronan una labor.

No solo comprendieron las auditorías contables, sino que se extendieron a las auditorías de gestión y las de naturaleza técnica.

La diversidad de los organismos y actividades comprendidas no fue un obstáculo para el cumplimiento de una labor de utilidad creciente en el tiempo.

Corresponde señalar que a medida que la tarea de la AGN fue mejorando en su contenido y presentación, lo que acompañaron con una constante independencia en su actuación respecto de los entes controlados y personas e intereses comprometidos, fueron crecientes las presiones que intentaron morigerar las conclusiones de los dictámenes hasta llegar a producir acciones tendientes al desplazamiento de su titular.

Como premio a ese esfuerzo la propia Corte Suprema eligió voluntariamente a la AGN Argentina como organismo voluntario para que la controle, como una muestra de confianza y trabajo republicano.

Resultó muy difícil mantenerse en el cargo de presidente de la Auditoría y conservar la independencia y rigurosidad de los informes. Desde el retaceo de la información, la utilización de otros organismos para crear disputas y los más disimiles intentos de cambiar la línea de trabajo resultaron ser constantes con las que el organismo tuvo que convivir.

No solo se mantuvo el nivel y profundidad de las tareas, sino que cada vez se fue perfeccionando un poco más la información producida, pensando siempre en el ciudadano de a pie.

Si bien todo este esfuerzo tiene un líder que es el presidente de la AGN, quisimos aquí resaltar una década de trabajo conjunto de toda una institución, que ha venido cumpliendo sin desgano con una difícil tarea.

Contadores Forenses ONG agradece a la Auditoría General de Nación el trabajo realizado y espera que más allá de las personas y los intereses políticos, el control siga siendo independiente y riguroso, y se constituya en una política de Estado, pues lo necesita un país en desarrollo, con una democracia jóven como Argentina.