A diferencia de todo lo que conocemos hasta el presente, la causa que investiga la tragedia del 22 de febrero, lleva un buen ritmo de investigación.
El juez ha organizado los tiempos y el avance de la investigación tiene un buen ritmo. Mientras se amplía la pericia técnica, se puso en marcha la pericia contable y ya se fijó un cronograma a partir del 7 de mayo para las primeras declaraciones indagatorias que llegan hasta el 11 de junio.
La pregunta es porqué esta programación no se aplica a otras mega-causas por este y los demás jueces criminales.
Bonadío monitorea a las comisiones de peritos técnicos y contables, los instruye para trabajar con celeridad y resuelve todas las dificultades que se les presentan, para que no haya obstáculos.
Salvo la causa de enriquecimiento de los presidentes, que el juez Oyarbide cerró en un un record de seis meses, en Argentina no hay precedentes de casos emblemáticas que tramiten con tanta celeridad y eficiencia. En horabuena, pero que se generalice a todos los expedientes.