18.9.12

Evidencias contables del desvío de fondos públicos

Se registra una "inconsistencia" detectada en los libros contables de The Old Fund sobre un supuesto préstamo que proviene de la Provincia de Formosa. 

En su balance correspondiente a 2010, se colocó ese dinero en el rubro de ingresos por "servicios prestados" -en vez de como un préstamo-, junto a otros aportes menores que sumaron un total de $ 7,8 millones.

Pero esos mismos libros de The Old Fund, hoy en manos del juez Lijo que investiga el caso Ciccone, registran aún más inconsistencias. Entre 2010 y 2012 sólo los firmó Vandenbroele, sin ningún contador. Reflejan, también, que la sociedad no registró ingresos, de ningún tipo, antes de su supuesto asesoramiento en Formosa. Ése fue su primer gran trabajo. Y no contaba con personal calificado, bajo relación de dependencia o contratado, para cumplir con ese asesoramiento financiero en una reestructuración entre una provincia y la Nación.

Otra "inconsistencia" alrededor del supuesto préstamo que arribó a la cuenta de The Old Fund en el Macro por medio del "mercado electrónico de pagos" es que el Banco de Valores, que figura como supuesta intermediaria en la ruta del dinero, desmintió que los $ 7,6 millones hubieran pasado por allí el 31 de agosto pasado.

Por ésta y otras contradicciones , el Banco Macro también quedó bajo la lupa de los investigadores judiciales.

16.9.12

Un presidente y su vice discutieron sobre corrupción y fraude democrático en su gobierno

En pleno juicio oral por las "coimas en el Senado" Carlos Chacho Alvarez le dijo su verdad en forma clara y sin tapujos al abogado penalista Fernando De la Rúa, imputado por autorizar el pago de coimas a un grupo de legisladores


Por primera vez en 12 años, el ex vicepresidente Carlos "Chacho" Álvarez polemizó en público con el ex presidente Fernando de la Rúa sobre las razones de su renuncia. Lo hizo durante el juicio sobre el supuesto pago de coimas a senadores para la aprobación de la ley laboral.

Álvarez declaró como testigo durante seis horas, en las cuales aseguró que tiene la "certeza política" de que se pagaron coimas y de que De la Rúa intentó "dar un golpe de autoridad" y desautorizarlos cuando no le pidió la renuncia al ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique y al ex jefe de la SIDE Fernando de Santibáñez. Ambos son mencionados como los funcionarios que habrían intervenido en el pago y que están sentados en el banquillo de los acusados.

La audiencia del juicio se transformó ayer en una especie de terapia de pareja en vivo cuando De la Rúa -como abogado en causa propia- tomó la palabra e interrogó al testigo que había dicho que las razones de su renuncia fueron las coimas.

"Renuncié porque usted ratificó en los cargos y promovió a los sospechados. Mi renuncia se debe a que no podía acatar sus decisiones. Desde el Senado yo necesitaba un gesto de apoyo y, al contrario, usted promovió a los sospechados. Necesitábamos gestos concretos y usted promovió un golpe de autoridad contra mi persona", le dijo.

-¿Esas fueron las razones de su renuncia?

-Tenía que oponerme a las decisiones que usted tomó. Si me hubiera quedado en el gobierno se hubiera radicalizado el problema.

-¿Era una competencia de poder?

-No, si hubiera sido así, me hubiera pasado a la oposición y nunca lo hice. Dejé mi fuerza política pagando los costos de un gobierno que fue un fracaso", le espetó en la cara Chacho.

De la Rúa no se inmutó y siguió repreguntando. Chacho lo toreó al considerar que el ex presidente creía que su intención era limar su autoridad y reprocharle su debilidad política evidente, según él, desde los tiempos de la campaña electoral.

Fue como espiar a dos personajes de la historia que, en vivo y 12 años después, debatían las razones de sus diferencias políticas que marcaron al país.

Chacho fue una figura central en el saga de las coimas, ya que fue quien se encargó de dar a publicidad, en una reunión de Labor Parlamentaria del Senado, el famoso anónimo en el que se describía el operativo de las coimas.

Álvarez respaldó sus certezas de que se pagaron sobornos en elementos políticos que fueron puestos en crisis por las preguntas de los defensores y no convencieron del todo al tribunal, que ahondó el interrogatorio.

Destacó el vicepresidente que se formó su certeza a partir de que el entonces senador Antonio Cafiero, que le dijo que supo de senadores que cobraron, y a partir de las notas de Joaquín Morales Solá en La Nación. Mencionó además que en el gobierno nadie dudaba de que se hubiera pagado y de que hubo un pedido para que renunciaran todos los senadores, y finalmente se cambiaron los jefes de bloque sin mayores protestas.

Ante las preguntas de la defensa de Santibáñez, admitió que no tenía pruebas concretas y ante la de los jueces Miguel Pons y Guillermo Gordo se allanó al reconocer que sus indicios eran políticos y concordantes.


13.9.12

Una costosa y demorada pericia en la causa Schoklender

Un año después de haber sido anunciada, en octubre se pondrá en marcha una pericia que prometió el juez federal Norberto Oyarbide en la causa en la que se investiga la gestión de Sergio Schoklender en la Fundación Madres de Plaza de Mayo, y a un costo de 605 mil pesos. Se trata de un estudio encargado a la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para establecer eventuales inconsistencias entre los montos pagados por Nación, provincias y municipios por las obras y su ejecución real.

El informe, que demandará cuatro meses, fue autorizado el 27 de agosto último por la Comisión de Administración y Finanzas del Consejo de la Magistratura con la partida presupuestaria correspondiente, y el mes que viene será aprobado por el plenario del cuerpo. La semana pasada la confirmación llegó a los tribunales federales.

Una de las razones que expuso Oyarbide en septiembre de 2011 para encargarles el trabajo a los técnicos de la UBA era la supuesta demora que había detectado por parte de la Auditoría General de la Nación, que encabeza el radical Leandro Despouy. Sin embargo, en ese organismo se encuentra en plena ejecución una auditoría similar, cuyos resultados serán volcados en un expediente paralelo que tramita el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi.

En septiembre del año pasado, cuando habían pasado tres meses del inicio del expediente judicial, Oyarbide comunicó que había resuelto pedir dos estudios: uno, al cuerpo de peritos contadores de la Corte Suprema, para establecer la ruta del dinero público. Y el otro, a Ingeniería, para determinar si los montos pagados por las obras tenían correlato en los avances de obra en cada localidad en la que se hubiesen comenzado las tareas de construcción.

La pericia recién estará en condiciones de comenzar pasada la primera semana de octubre, una vez debatida y aprobada por el próximo plenario del Consejo de la Magistratura. En el cuerpo negaron ser responsables de la demora al afirmar que el tratamiento del pedido no demoró más de una semana una vez ingresado.

El pedido del juez generó debate en la Comisión de Administración. El consejero Daniel Ostropolsky, representante de los abogados, objetó los 605 mil pesos pedidos por la UBA, así como otro punto inusual que levantó suspicacias: los peritos exigieron el pago de sus honorarios por adelantado, según le informó a este diario Oscar Aguad, diputado radical e integrante político del consejo. Aunque no participó de la reunión de comisión, el legislador afirmó sin embargo compartir con Ostropolsky su preocupación por el valor tasado para el informe.

7.9.12

La coima que no se contabilizó


La jueza de instrucción Alicia Iermini sobreseyó a los funcionarios del gobierno porteño que estaban imputados por el delito de cohecho. La magistrada descartó las supuestas coimas porque no estaban registradas en los libros contables, aunque en las computadoras secuestradas en la discoteca aparecen anotaciones donde se detalla la suma de 114.600 pesos y la leyenda “habilitación más abono cometa”. El monto equivale, al cambio de esa época, a 30 mil dólares exactos. Iermini exculpó, además, por el mismo delito, a los dueños y administradores del local, pero los envió a juicio oral por “doble homicidio culposo y lesiones culposas”. 

Iermini fundamentó la decisión en que las presuntas coimas no están registradas en los libros contables, ni fueron corroborados con filmaciones, testimonios, fotografías y registros bancarios y contables. El criterio es diferente del utilizado en la causa por la tragedia de Cromañón, donde un papelito con la anotación “poli cien” fue suficiente para condenar a Omar Chabán y a un subcomisario por cohecho. La magistrada también desestimó los diálogos telefónicos entre Pantarotto y Camani sobre supuestas influencias para acelerar los trámites de habilitación de boliches.


6.9.12

21 casos de fraudes en la administración pública

Cantidad de pericias contables en relación
a otras especialidades
En el trabajo denominado "Los procesos judiciales en materia de corrupción. Los tiempos del proceso. Estado de situación" realizado por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), el "Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (CIPCE) y la Oficina de Coordinación y Seguimiento en materia de delitos contra la Administración Pública (OCDAP) del Ministerio Público Fiscal se analizan 21 casos de fraudes contra la administración pública.

En particular extraemos aquí todo lo referido a las pericias contables, sin perjuicio que más abajo incluimos el informe completo realizado por las ONGs en colaboración con la Procuración General.

La mayoría de los peritajes que se realizan en las investigaciones penales por hechos de corrupción son contables.

Es importante destacar que en la mayoría de las causas en las que se ventilan delitos que incluyen problemas patrimoniales, se realizan peritajes contables. En líneas generales el estudio es solicitado por la defensa que propone generalmente una gran cantidad de puntos de pericia. Por lo general, una vez que los puntos son propuestos por la parte, no existe un análisis crítico ni de los jueces ni de los fiscales que tienda a determinar si los puntos requeridos son relevantes, si pueden ser respondidos por los expertos o están formulados correctamente, etc. En definitiva, pese a que se sabe que una vez que la causa se va a los peritos tardará bastante tiempo en volver, no hay un análisis crítico de la utilidad del estudio y la formulación de los puntos periciales. 

Por su parte, si bien el Ministerio Público Fiscal tiene la posibilidad de ofrecer peritos de parte y cuenta para ello con contadores que integran distintas oficinas del organismo, tal ofrecimiento resulta excepcional. Esa omisión lleva inexorablemente a la falta de control del estudio por la parte acusadora que queda en manos de los peritos oficiales y de los peritos de parte. 

Este dato no es menor pues en la mayoría de los casos, la realización de este tipo de estudios en causas complejas demanda el análisis no solamente de cuestiones específicas, sino también de gran cantidad de documentación que es obtenida a veces de manera indiscriminada en allanamientos u otras medidas de prueba llevadas a cabo durante la instrucción. Si bien no será objeto de análisis, no puede dejar de destacarse que la manera genérica en que es requerida la documentación contable, la falta de fijación de períodos vinculados al hecho, la costumbre de pedir todo junto sin hacer antes un análisis de lo que va llegando para luego solicitar la documentación que vaya siendo necesaria y otras costumbres adquiridas por los operadores a la hora de recolectar la prueba, terminan insumiendo también una parte importante del tiempo que demanda la etapa de instrucción. 

El cuerpo de peritos contables de la Corte Suprema de Justicia de la Nación se encuentra conformado por un total de 22 profesionales –nombrados a partir de la sustanciación de concursos públicos– pero, en la actualidad, debido en casi todos los casos a renuncias producidas para acogerse a los beneficios jubilatorios, cuenta solamente con 13 peritos en funciones (incluso uno de ellos se encuentra hoy en día actuando en comisión ante la Cámara Federal de ésta ciudad). Este organismo no se aboca solamente a casos de corrupción sino que también debe llevar a cabo tareas periciales y emitir las correspondientes opiniones técnicas en diversos delitos y recibe causas derivadas de Juzgados de Instrucción y Tribunales Orales Federales y Nacionales, las distintas Cámaras de Apelaciones y la Cámara de Casación así como también de la fiscalías de los mismos fueros e instancias. Sumado a ello, el caudal de trabajo de éste órgano se ve incrementado, toda vez que, de manera excepcional, acepta causas que tramitan ante los fueros Civil, Comercial y del Trabajo y actuaciones derivadas del Consejo de la Magistratura y de la Oficina de Auditores Judiciales. 

En el afán de explicar el porqué de la sensible demora en la realización de los peritajes, en este caso, contables, se debe añadir a la gran cantidad de tareas que recae sobre el cuerpo de peritos contadores y la falta de profesionales en funciones, el desequilibrio que muchas veces se produce en la carga de trabajo asignada a cada uno de los expertos, motivada en el aleatorio mecanismo de adjudicación de causas. Es así que los expedientes, una vez recibidos por el sector Mesa de Entradas y controlada la documentación, se sortean para su reparto a través de un sistema informatizado que administra el centro de cómputos de la Corte Suprema, sin tener en cuenta factores como la complejidad y volumen de las actuaciones –ni siquiera en el caso de las denominadas ―megacausas–; circunstancia que, evidentemente, genera desigualdades en las tareas que les compete a los distintos peritos oficiales en actividad. 

Resulta importante destacar, de la misma forma, que la actividad de cada perito contador consiste tanto en revisiones conceptuales del contenido de las causas y de los requerimientos previstos en los puntos del cuestionario pericial, como en el análisis crítico de la documentación, la emisión de opiniones profesionales y la asistencia a prestar declaración testimonial. 

Frente a un panorama de 13 profesionales para atender la demanda de más de 100 dependencias (entre juzgados y fiscalías), y en una amplia diversidad de temas contables, cada uno con sus mayores o menores complejidades, las demoras aparecen como una consecuencia necesaria de la propia lógica del sistema. 

Esta situación, lleva a que la actividad de los peritos de parte resulte determinante, puesto que en más de una oportunidad redactan la parte del informe que sustentará la posición de los peritos oficiales, lo que resulta decisivo a la hora de inclinar la balanza. 

Un caso paradigmático resulta ser el conocido como ―"IBM-Banco Nación" (causa que tramita bajo el número 509 del Tribunal en lo Criminal Federal nro.3, caratulada ―"Dadone, Aldo y otros s/defraudación a la administración pública nacional") en el cual la fiscalía de juicio se opuso a la incorporación como elemento de prueba del informe pericial contable que daba por respondidos los requerimientos con lo esgrimido por el perito de parte, bajo el argumento de que los peritos oficiales no estaban en condiciones de responder el cuestionario pericial. En el caso, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal nro.3 remitió al cuerpo de peritos contadores un pedido de estudio pericial con fecha 3 de septiembre de 2007, el que fue devuelto el 19 de diciembre de 2008, es decir casi un año y medio después por los expertos contables con la siguiente respuesta: ―teniendo en cuenta que el cuestionario pericial ordenado en el oficio N°60 contiene preguntas referidas a temas informáticos que escapan al área técnico contable, las mismas serán contestadas, en informe por separado, por el perito [de parte] de esa especialidad que fuera designado en autos (...)". Tal como lo manifestó la Fiscalía oportunamente, los peritos contadores aceptaron el informe pericial tal como fue ordenado por el Tribunal y más que tardíamente pusieron de manifiesto que no estaban en condiciones de responder a puntos que no eran contables sino informáticos. En consecuencia, el Tribunal ordenó un informe de esta especialidad a expertos que previsiblemente no estarían en condiciones de responder al cuestionario y pese a que el Ministerio Público Fiscal ya se había opuesto específicamente en virtud de que la información requerida era sobreabundante y ya había sido recabada en otras oportunidades por otros informes que obraban en el expediente. El caso resulta más grave todavía si se considera que en el mismo expediente, once años antes, en el año 1996, el juzgado de instrucción debió dejar sin efecto el pedido de realización de prácticamente el mismo informe, pues la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación informó su imposibilidad de encontrar peritos que estuvieran en condiciones técnicas de llevarlo a cabo (fs.5291). 

Pericias realizadas en las etas de instrucción y
 de juicio oral
En cuanto al rubro "otras pericias" ahí podemos encontrar estudios técnicos sobre el mérito y oportunidad de por ejemplo un bien o servicio adquirido o contratado en una contratación pública irregular. Estos resultados responden al contenido económico de este tipo de criminalidad y a la necesidad de contar con este tipo de auxilios procesales. 

El promedio de duración de un peritaje en este tipo de causas es de 1 año pero hay exámenes que se realizaron en un mes y otros que demoraron 39 meses (más de tres años). 

En el cuadro podemos ver cuántos peritajes se hicieron durante la instrucción y cuantos durante la etapa oral. 
Juicios Penales de Fraudes contra el Estado Argentino. Análisis de 21 casos realizados por ACIJ, CIPCE y MPF